Metodología del Instituto Kern

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Nuestra metodología está enfocada a generar cambios positivos.

El proceso del cambio es inevitable y permanente. El mundo en el que vivimos no cesa de cambiar y necesitamos aprender constantemente para poder adaptarnos a él. Estamos pasando por una etapa de grandes cambios, no tenemos más que mirar a nuestro alrededor para comprobar que muchas personas ya no comparten su vida con la misma persona, otras ya no mantienen el mismo trabajo que tenían, algunas han perdido bienes materiales, e incluso hay quienes padecen alguna enfermedad.

Y al detenernos para analizar las experiencias que nos han tocado vivir, podemos sentirnos impotentes ante ciertas situaciones problemáticas, pero también existe la posibilidad de conectar con nuestros recursos internos y aprender a utilizarlos para comenzar a transformar nuestra vida.

Pasamos mucho tiempo lamentándonos de aquello que nos produce malestar o sufrimiento y por el contrario, dedicamos muy poco en ver soluciones. Cuando nos sentimos mal solemos focalizar la atención en nuestra dificultad, pero en realidad no hacemos más que acrecentar nuestro problema. Es como dar vueltas sobre el mismo punto y no ver más que ese punto. Pero ¿Qué otra cosa podemos hacer, si es esto lo único que se nos ha enseñado?

Nos dejaron en el mundo, haciéndonos ver los aspectos más negativos del mismo y alertándonos de todos los riesgos que nos acechaban, nos enseñaron a conectar con los miedos y pensar en lo que no queríamos en nuestra vida. Aprendimos a apoyarnos en los demás para obtener la seguridad y fue así como comenzamos a caminar, sin darnos cuenta, con unas muletas y durante mucho tiempo las hemos necesitado. Pero ¿Qué ocurre cuando se nos arrebatan nuestros únicos puntos de apoyo?

No aprendimos a caminar y ahora nos damos cuenta de que necesitamos desprendernos de esos falso sustentos que, en realidad, no hacen más que entorpecer nuestra marcha. Necesitamos descubrir la seguridad en nosotros mismos y poder avanzar por ese fascinante camino que es nuestra vida.

Si realmente deseamos un cambio positivo, tendremos que empezar a poner la atención en lo que queremos vivir y como deseamos vivirlo. Para ello, comenzaremos analizando los diferentes niveles de nuestra personalidad: conductas, emociones, capacidades, creencias, valores, identidad, e incluso, tratando de descubrir el sentido que le damos a nuestra existencia.
Al revisar cada nivel, podemos percibir nuestras limitaciones, todo aquello que nos impide avanzar y también, llegar a descubrir esos grandes recursos que poseemos en nuestro interior y que nos permiten lograr cambios positivos así como, poder realizarnos como persona.

Todos nuestros cursos están diseñados para promover cambios positivos y para ello, utilizamos dos herramientas de gran eficacia:
La visualización y la pnl.

Por Pepa Kern.

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Un Comentario

  1. Arantxa
    Publicado: 26 mayo, 2010 a las 6:51 | Permalink

    … Sobre el “CAMBIO” y la decisión de ir hacia ÉL:

    … Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar…
    decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
    decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
    decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
    decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
    decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

    Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
    Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
    descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.,
    Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
    ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

    Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
    Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”.

    Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
    “el amor es una filosofía de vida”.
    Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

    Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
    Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
    Desde aquel día ya no duermo para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.

    (Walt Disney)